Deklination
Durante este tiempo de estar tirado en mi casa he aprovechado para empezar algunos proyectos de esos que siempre me han rondado y a los que nunca he dedicado tiempo, el más importante y que más me está enganchando es el de aprender alemán. Sin embargo esta diversión tiene su parte amarga… la declinación. Para definirla me encanta los comentarios que lanza quién escribió uno de los recursos que sigo por internet, y es que se refiere a la declinación de forma cariñosa diciendo en este caso sobre la problemática de la misma en relación con las preposiciones:
Presentado de esta manera, la tragedia nos salta a los ojos. Los pronombres en alemán exigen siempre un caso determinado. Es obvio que el sistema español es mucho más claro que el sistema alemán. Parece que una lengua funciona como una empresa. Si la organización básica no corresponde a las exigencias de la realidad, habrán siempre muchas excepciones que complican la vida. Si esto sucede con una empresa, no es tan grave porque se puede reorganizar todo. ¿Pero cómo reorganizar una lengua? Esto de la Deklination no era ninguna buena idea desde el principio, pero ahora no se puede reorganizar el sistema. Tenemos que vivir con esto, nos guste o no.
La traducción sería, “a joderse tocan”, hablando con gente que ha estudiado muy a fondo el alemán me dicen que de todos los modos existentes los que realmente se usan son el nominativo, acusativo, dativo y poco más, incluso los alemanes nativos desconocen o conocen muy levemente algunos modos como el genitivo e incluso cometen errores con esto de la declinación.
De cualquier manera es un reto interesante, además hay que tener en cuenta que si hablamos del alemán como idioma nativo, hay más gente en europa que habla alemán como idioma nativo que inglés, aunque cierto es que todo dios en europa (excepto españa por motivos geográficos que ya he comentado) habla inglés como segunda lengua.






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