Haciendo memoria… Ya somos europeos
Jun 5th, 2007 by emo
Esta mañana me encontraba yo haciendo mi ronda por los blogs de siempre (Bleuge.com, distorsiones.com) y leí el post Metrosexual del amigo Sulaco. Enseguida me vino a la mente el recuerdo de algo vivido en un viaje Londres-Barcelona-Zaragoza.
Aquel día comprendí lo que realmente significaba ser metrosexual, pero antes de nada os explicaré lo más detalladamente posible la situación.
Venía yo de la Inglaterra profunda y había aterrizado en el aeropuerto del Prat, cuando uno pasa tiempo fuera de España y vuelve a rodearse de hispano parlantes ya la sensación es extraña es como que tu cerebro no termina de cambiar el chip y a veces no puedes ni hablar. Es como si te sintieses un poco extranjero.
Aquel fin de semana había una invasión de ingleses en Barcelona por no se que partido de futbol (creo que la final de la Champions), así que en el cercanías que te lleva desde el aeropuerto de Barcelona a la ciudad ibamos como en cualquier tren de la Red Nacional Inglesa. Sentado en mi asiento descubro a dos especimenes de la raza humana tan iguales (en material genético) como distintos.
Por un lado una pareja de ingleses, el y ella de unos 45-50 años, el llevaba pantalón vaquero, con camisa de vestir perfectamente abotanada y elegante, y zapatos a juego con el cinturón como mandan los canones. Lucía una pelambrera que más quisiera más de uno en mi oficina (más de uno es algo así como… bueno… vamos a dejarlo en muchos). El individuo iba impoluto y con su esposa a su lado abrazándolo, contenta y orgullosa de su maridito, de película el asunto.
A escasos metros del primer especímen, un grupo de españoles, era la típica familia y compañía, la compañía incluye abuela e hijos. El cabeza de familia destacaba por encima de todos los demás por su pantalon vaquero de color como rojizo por encima del tobillo mostrando unos hermosos calcetines blancos y destacando unos mocasines de la postguerra. En la parte superior una camisa de colores chillones desabrochada un tercio de la misma para mostrar a todos que el es un macho de pelo en pecho y que tiene una hermosa cadena de oro que le regalo su mujer. Barba descuidada y bigote, coronado todo esto por unas entradas prominentes y un pelo, o lo que queda en la cabeza, desaliñado.
Ante semejante visión mi cerebro empezó a atar cabos y a sacar conclusiones. La primera es que si queremos ser europeos lo primero que tenemos que hacer es quitar esas montañas de mierda que hay entre España y Francia, los tales Pirineos, por que están realizando un efecto barrera que no nos deja terminar de integrarnos. Y por último una de las grandes conclusiones que este pobre cerebro ha sacado jamás es el hecho de que la metrosexualidad, esa corriente de vida que se está introduciendo en nuestro país y a la que algunos atacan, no es más que el europeismo que nos está inundando y por el cual debemos dejarnos llevar para avanzar hacia un futuro mejor. ¡DEPILEMOSNOS!.